José Diego Alarcón, representante de la gestora Market Portfolio Asset Management presenta en TDND la cartera de mercado.
En este nuevo episodio de Tu Dinero Nunca Duerme, se aborda la importancia de encontrar alternativas eficientes de inversión durante los meses de verano. El espacio arranca con las habituales recomendaciones literarias de Value School para este periodo estival. Luis Alberto Iglesias sugiere la lectura de El Manual de Ideas, un clásico de la inversión ahora disponible en español, así como La Sociología de las Revoluciones de Pitirim Sorokin, una obra ideal para comprender la descomposición social bajo procesos revolucionarios. Por su parte, Domingo Soriano destaca el gran éxito de Incertidumbre Radical, una de las publicaciones estrella de la casa.
El núcleo del programa cuenta con la participación de José Diego Alarcón, representante de la gestora Market Portfolio Asset Management, quien presenta un producto pionero en el mercado español: la cartera de mercado. Este concepto, largamente estudiado en el ámbito académico por figuras como Harry Markowitz o Eugene Fama, consiste en adquirir todas las acciones, bonos de empresas y bonos gubernamentales del mundo en la proporción exacta en la que cotizan en cada momento, rebalanceando la posición de forma estrictamente anual. La premisa fundamental de esta estrategia es invertir sin expectativas de batir activamente al mercado, aceptando simplemente la rentabilidad media del inversor global.
Alarcón explica que los fondos indexados globales tradicionales que se comercializan bajo el lema de comprar el mundo realmente no representan la economía global. Por ejemplo, índices muy populares como el MSCI World llegan a concentrar hasta un 70% de su peso en Estados Unidos, mientras que han mantenido a potencias como China con una ponderación residual o nula durante años. Para solventar este sesgo, la gestora utiliza los datos del producto interior bruto proporcionados por el Fondo Monetario Internacional, logrando una asignación de activos mucho más realista y diversificada que la que ofrecen los vehículos indexados convencionales.
Para evitar costes de transacción inasumibles que diluyan la rentabilidad, la cartera de mercado de esta gestora selecciona las principales áreas geográficas del planeta, cubriendo aproximadamente el 82% de la economía mundial a través de doce países. José Diego Alarcón detalla que el límite de entrada lo marca actualmente Turquía, un país que recientemente ha superado a Indonesia en términos de PIB y que, por tanto, se incorporará al universo de inversión. El equipo detrás de este proyecto destaca por su elevado nivel técnico y solvencia, contando con profesionales de la talla de Jorge Yzaguirre, Santiago Fernández Valbuena o el prestigioso economista Antonio Cabrales.
La gestora nace con la vocación de solucionar un problema histórico en España: la falta de rentabilidad del ahorro doméstico. En los últimos veinticinco años, la rentabilidad media de los fondos de inversión y planes de pensiones tradicionales españoles apenas ha logrado superar la inflación. El modelo defendido por Market Portfolio Asset Management propone una estructura simplificada de inversión directa en acciones y bonos líquidos, evitando el uso de derivados o ETFs de terceros que duplican las comisiones. Mediante algoritmos de optimización, seleccionan una cesta de cien acciones y cien bonos corporativos capaces de replicar con máxima fidelidad el comportamiento de miles de activos globales, logrando un coste de gestión óptimo.
Este producto está diseñado para cualquier perfil de inversor, desde el minorista hasta grandes patrimonios, y es accesible desde tan solo diez euros a través de la plataforma Allfunds. Finalmente, el invitado vincula la filosofía de la cartera de mercado con su libro sobre mindfulness e inversiones financieras. Alarcón defiende que, al igual que en la meditación el secreto reside en no hacer nada, en la inversión pasiva real el éxito se alcanza al asumir que el mercado es sabio y evitar las decisiones impulsivas de compraventa, logrando así que el ahorro a largo plazo trabaje de forma eficiente y sin interferencias emocionales.